Escritura Corporativa

Los bancos deberían actuar como un corazón

ENTREVISTA A JOAN ANTONI MELÉ

Melé posa en su despacho junto a los corazones que le recuerdan que “la economía es humana”.

ADN.es / C. Izquierdo

El subdirector de Triodos Bank encontró su vocación en la entidad ética después de trabajar durante 30 años como director de una caja de ahorros convencional.

¿Cómo ha de ser la economía?

Si toda la humanidad fuera un solo organismo, la economía tendría que ser el corazón que regulara el dinero -oxígenoque necesita cada individuo -célula para que no se quedaran unos sin nada y otros con mucho. Del mismo modo que nos importaría si se nos gangrenara una pierna, si alguien en el mundo está muriendo deberíamos ser conscientes de que tenemos un problema. Lo ideal sería alcanzar esta conciencia del corazón y entender la economía de forma humana y global.

En Triodos Bank invierten en proyectos culturales, sociales y medioambientales, ¿estos sectores son rentables?

Sí, son suficientemente rentables. No vamos a ganar cientos o miles de millones, pero tampoco los pretendemos. El banco se creó la misión de utilizar el dinero de una forma positiva que mejore el mundo. Para nosotros hay un orden de valores. Primero están las personas, en segundo lugar el medio ambiente, el planeta; y tercero, el dinero. No puede ser que el beneficio económico esté por delante de las personas. Nosotros creamos riqueza pero de una manera en la que todos ganemos, no solo unos cuantos.

¿Y los directivos en este banco tienen bonus?

No, y esta es una característica fundamental. Los que venimos aquí, lo hacemos por vocación. No hay codicia. Nos ganamos la vida dignamente pero nuestro mejor bonus es que esto siga creciendo. Nuestra ilusión es ver que puedes financiar proyectos que si no no podrían salir adelante.

Parte de los beneficios de los bancos convencionales también van aparar a obra social.

“Si hacemos bien la economía desde la base no tendremos que hacer obra social después”

 

Sí, pero son conceptos totalmente diferentes. Los bancos convencionales obtienen el beneficio de asuntos no sociales y luego dedican una parte a hacer obras de caridad. Pero el mundo no se cambia así. No vale fabricar bombas y luego dar un donativo a la Cruz Roja para que cure a los heridos. Lo que hay que hacer es cambiar la base, que la actividad bancaria sea de por sí social. Si hacemos bien la economía, no tendremos que hacer obra social después. Cada vez hay más obras de caridad y más ONG, pero no se trata de salvar a nadie si no de no hundirle.

¿Cómo saldremos de la crisis?

Va a ser difícil. Porque hay que salir desde un cambio de conciencia individual. Deberíamos hacer un examen de conciencia. Todos somos corresponsables de la crisis económica, no sólo los bancos y las cajas. Si lo pensamos así, nos estamos equivocando.