Escritura Corporativa

Archive for febrero, 2013

La cita del lunes

“El innovador no predice, crea el futuro: es la única manera de anticiparse a su época”.

Jai Rao

La tienda de la felicidad cumple 175 años

Los 175 años de El Ingenio

El Ingenio es la tienda de la felicidad. En la estrechez de la calle Rauric, lleva 175 años produciendo objetos que encierran felicidad. Esta sí que es una empresa centenaria y más.  El Ingenio no se parece a ninguna tienda más que a sí misma. ¿O acaso es frecuente encontrarse con un cabezudo, a pocos metros de la puerta principal?  A dos pasos, las letras gimnásticas de Joan Brossa dan fe que la tienda hace honor a su nombre. Y estos son apenas los primeros gestos de una magia que no acaba de descifrarse en el ínfimo tiempo de una compra.

Juegos y elementos de diversión de madera y metal antiguos, disfraces, cajas de música, ninots, malabares, máquinas de humo, singulares instrumentos musicales. Es una tienda de lo insólito, donde cada objeto remite a una fiesta, a una noche de teatro o una celebración.  Aunque de por si El Ingenio es un espectáculo en si mismo. Así debe comenzar su biografía de empresa, sin duda alguna. (más…)

Las empresas longevas resilientes

 

Las empresas longevas son resilentes

Las empresas longevas son resilentes

En Resilencia dice Ben Schneider que la mayoría de las empresas centenarias son familiares pues la unión de la familia en torno al ideal de eternizar un negocio las fortalece. Es posible que esta sea una explicación que aporta al capital simbólico de las empresas longevas.

Resiliencia no es otra cosa que la capacidad de un sistema de absorber impactos. Boris Cyrulnik  ha trabajado mucho sobre este concepto y lo define como “el resorte de aquellos que después de recibir un golpe, pudieron superarlo e, incluso, salir reforzados”.

En un siglo o más de vida las empresas sufren cambios importantes. La gestión de los conflictos internos es determinante, en especial, en las empresas que juegan todas sus cartas a que un apellido perviva, y si esto sucede es porque la empresa ha sabido resistir con inteligencia.  “Los tránsitos generacionales son el momento más delicado para la supervivencia y requieren de una planificación detallada sobre quién y cómo se va a liderar el cambio”, advierte Juan Corona, director académico del Instituto de la Empresa Familiar (IEF).

¿Cómo comenzar con la biografía?

Esta semana  he visitado tres empresas longevas  y aparentemente no tenían similitudes. La primera, desde su ingreso, exhibía Antigua fábrica de Poblenouelementos museales, como por ejemplo, una antigua máquina amoladora de tiempos de su fundación. El pasado está grabado como el propósito de aquellos que instalaron la pira bautismal. Aquí nadie puede olvidar así de fácil el sueño de los primeros.

La segunda, la empresa más longeva, parecía recién nacida. Un escaparate fresco, de moda, y me preguntaba dónde  reservaba un espacio para recordar sus casi doscientos años. Recorrí buscando lo mío, algunas fotos, unos recortes, algo que me indique que de aquí puede salir una biografía de empresa: Dí con ellas en un pequeño escritorio  que estaba entre bambalinas detrás de unas estanterías atiborradas de productos. Eran fotos al estilo fotograma de Lumiere,  tal vez de Antoni Arissa un fotógrafo notable de principios del ’20.  Había algunos diplomas, y cuál fue mi sorpresa al ver documentación del siglo XVIII. Si, hay historia, pero a veces pareciera que más que un excelente antecedente de marca y por consiguiente, de diferenciación,  es algo con lo cual se convive como si fuera un viejo hábito donde la rutina pesa por encima de todos los significados.

Otra empresa. Hasta se suben a la silla para buscar indicios de los antepasados. Comienzan a preguntarse , son hermanos, van a mirar cajones. Cuando éstos aparecen en medio de la mesa es para quedarse. Nunca hemos llegado a la documentación para llevarla de nuevo a la oscuridad. A partir de ahora cada imagen es un enigma a desvelar. Una pequeña huella de que jamás en las empresas ha habido llanos. Que como en toda evolución se trata de ir ascendiendo en experiencias, en valores, en aprendizajes, en duras lecciones que toman su tiempo, pero cuesta arriba, ¡Siempre! Vemos fotos del 36, 37, 38, vaya trabajo de escalamiento. Lo que queda es la reflexión que nadie se bajó del barco, aunque dieran ganas y las tormentas fuera de miedo.

¿ Qué une a estas tres empresas familiares? Supongo que su orgullo de perdurar les hace ser flexibles y capaces de adaptarse a lo que venga. Quizá los herederos no quieren echar por la borda un legado de siglos de construcción de capital,  conocimientos, expansión, y para ello la condición es abrirse al cambio. Tal vez como vinieron al mundo con padres y abuelos trabajando en la empresa ya consolidada, tienen la certeza que es parte constitutiva de su vida lo cual les hace suponer que jamás desaparecerá. La misma fantasía que los hijos tenemos con nuestros padres, a quien nunca dejamos de exigir su ejercicio de paternidad. Y como las creencias determinan nuestros comportamientos es probable que estas empresas centenarias se prolonguen más allá de la segunda generación, lo cual ya es un desafío, porque la confianza que los hijos depositan en sus padres, y los nietos en sus abuelos, y los bisnietos en los fundadores. Lo que si es cierto es que estas empresas han sido valientes, y especialmente, sinceras. Tanto para hacer la familia como para liderar la empresa.